sábado, 16 de abril de 2011

CHARLES Y RAY EAMES (1907-1978 y 1912-1988)




















Famosa pareja de diseñadores estadounidenses. La formación de Charles fue la de arquitecto, mientras que la de Ray (Kaiser era su apellido de soltera) estudió pintura con Hans Hofmann. Tras su matrimonio en 1941 se trasladan a California, donde diseñan platós cinematográficos y exploran las posibilidades de la madera laminada en la elaboración de mobiliario. En 1946 una exposición de sus diseños de muebles en el Museo de Arte Moderno de Nueva York dio como resultado la producción en masa de sus sillas de madera laminada curvada gracias a la compañía de mobiliario Herman Miller, que pronto se conocieron por su belleza, comodidad y elegancia. Después de 1955 llevaron a cabo documentales, entre los que destaca Powers of Ten (Potencias de diez), de 1969. Trabajaron también como consultores de diseño para las grandes compañías americanas del sector, incluida IBM.



DINING CHAIR WOOD, SILLA DCW (1945).

En experimentos que duraron varios años, Charles y Ray Eames buscaron nuevos procedimientos para adaptar la madera laminada moldeada tridimensional a las formas del cuerpo humano de la mejor manera posible. El resultado fue la Plywood Group, en el que tanto el asiento y el respaldo como el pie están formados por madera laminada moldeada. Su forma orgánica y la confortable calidez de la madera invitan a sentarse relajadamente.



SILLÓN DE PLÁSTICO DAW (1950)

Las Plastic Armchairs se presentaron por primera vez en el marco del concurso "Low Cost Furniture Design" (diseño de mobiliario económico) del Museo de Arte Moderno de Nueva York. La forma orgánica de la carcasa de plástico del asiento se combinó más tarde con diferentes bases, fabricándose millones de copias. En su versión actual de polipropileno, las Armchairs ofrecen una comodidad todavía mayor.



LOUNGE CHAIR Y OTOMANA (1956).

En este diseño, Charles Eames se propuso el objetivo de combinar el mayor confort con la máxima calidad en cuanto a materiales y acabado. El resultado fue una interpretación moderna del sillón de club tradicional, que sorprende por su construcción, cuidada hasta el último detalle. De acuerdo con su deseo, transmite la misma impresión que un guante de béisbol suave y muy usado, en el que uno desea sumergirse.



ALUMINIUM 119 (1958).

La Aluminium Chair es uno de los diseños de mobiliario más significativos del siglo XX. La característica más destacada de la Aluminium Chair es la inteligente combinación de sus materiales. El acolchado se fija en los perfiles laterales de aluminio. Así, deja de ser una mera cubierta para convertirse en un elemento que sustenta la construcción. Se adapta al cuerpo, ofreciendo un gran confort incluso sin un costoso acolchado. Vitra produce el programa Aluminium Chair y se realiza desde hace décadas siempre con una gran calidad. Esta experiencia nos permite ofrecer una garantía de 30 años para todas las sillas de los grupos Aluminium.

viernes, 8 de abril de 2011

MAEDAYA SAKE BAR: "CASA DE CUERDAS".


EATAS (2008). Maedaya Sake Bar. Melbourne (Australia).

texto: Lola Puértolas.

En Maedaya lo importante es el sake; el sake y sus circunstancias, la cuerda, la madera, el hormigón, sus recipientes y, por supuesto un toque de imaginación; el resto está de más. Tradicionalmente el sake se introducía en pequeñas tinas de madera llamadas yoshino que se forraban con papel de arroz y se aseguraban atándolas con cuerdas para una perfecta conservación. Y es precisamente una reinvención moderna del concepto atar la que sirve como hilo conductor de este proyecto, de ahí el uso de las sogas. Los proyectistas diseñaron un espacio diáfano, conformado por una sucesión de cuerdas de manila tensionadas, para reproducir la típica casa de té japonesa con cubierta a dos aguas. La separación de los cabos, de algo más de un palmo, se calculó para permitir el almacenaje del amplio número de botellas que se exhiben en el local. Todo esto se adornó con un sofisticado sistema de iluminación mediante LEDs que permite resaltar las más importantes. El resto del mobiliario - barra, mesas y sillas - es de madera, entendida como un símil de la vegetación, un elemento natural importantísimo en la tradición culinaria nipona. El suelo se hizo de un hormigón pulido muy neutro, y las paredes y techo se pintaron de negro mate para que resaltaran lo mínimo posible. En contraposición a la planta de acceso, el piso superior se planteó como un espacio minimalista y humilde. Aquí lo importante era la comida, no el ornamento. Para ello, son suficientes unas paredes blancas, un suelo de madera japonesa teñida de negro, algunos bancos corridos también de madera y varios baldaquines de acero inoxidable. Todo lo demás sobra, todo menos el sake.